martes, 6 de octubre de 2009

Insomnio

Las horas transcurren mientras los latidos de mi corazón se hacen cada vez mas fuertes, como dando esa loca ilusión que desea salir fuera de mi pecho, y golpea tal vez sin saber que realmente duele, pero este dolor es diferente, no es un dolor físico que los estímulos neuronales hacen creer que incomoda al cuerpo; este dolor tiene raíz en el ayer en lo que quise que fuera , este dolor perdura en la ilusión, en la fe de que esos sueños nacerán de nuevo en un reencuentro, y se fortalecerán en la espera del día menos pensado.

Va muriendo la noche, a lo lejos, el silencio va perdiendo terreno en la lucha por el dominio de disfrazar los sueños del hombre, y definitivamente se incrementa en mi la inexplicable sensación de soledad, que me hace caer en la desesperación de verme tentado por el delirio cotidiano de cree que con cada eco estruendoso de mis latidos la habitación se hace más grande y al tiempo me hago más diminuto hasta el punto que llego a pensar que no existo.

1 comentario:

Yanná dijo...

alucha por vivir!
si mueres no haces nada; si no mueres puedes cambiar las cosas...